domingo, 26 de febrero de 2012

Cruda e inexplicable realidad


Los jóvenes en el Uruguay soportan gran parte de los problemas de educación, empleo e ingresos. Constituyen casi un cuarto de la población total (23% que equivale a 780.000 apróximadamente). Esto abarca a las personas entre 15 y 29 años, una juventud prolongada en la que inciden factores como los problemas en la inserción laboral, el patrimonio pospuesto, el retraso en la separación del hogar paterno, el mayor tiempo que se permanece en el sistema educativo (el Estado gasta 19.000.000 de dólares por las repeticiones).
Ya en 1997, el 26% de las personas entre 15 y 29 años vivían por debajo de la línea de pobreza. Esto significa que había 200.000 jóvenes pobres. ¿Cuántos habrá de los que quedan en el país actualmente? El 45% de los niños se crían en la pobreza, cada diez niñoz que nacen, casi la mita o hará en malas condiciones, problema que se arrastra desde hace ya más de una década o más. 
La situación de ya no puede ser una excusa para internar a los niños en establecimientos, lo que en definitiva supone una privación de libertad. Los niños el derecho de vivir con sus padres, sea cual fuere su condición socio-económica y el Estado y la Sociedad deben garantizar que así sea. En 1996 el Comité de la ONU observó al Uruguay por la falta de armonización de la legislación interna con los instrumentos internacionales aprobados por el país, que incluya una visión del niño como sujeto de derechos. Un proyecto que incorpore aspectos de legislación más modernos.
En 15 años, de no cambiar las tendencias de los últimos años, entre 55 y 60% de los niños uruguayos nacerán en hogares de extrema pobreza (en un país totalmente envejecido). La situación de la infancia está relacionada con la pobreza. La población de los asentamientos es más jovén que la del resto de la capital. Ciudadanos que tendrán razones más que suficientes para desconfiar de la democracia y de las propuestas de crecimiento que las fuerzas políticas hoy están prometiendo. Por eso hoy, frente a los 5.000 niños que deambulan por las calles montevideanas o duermen casi a la intemperie a cuyos padecimientos no se les da respuesta, desde Unidad Nacionalista  nos preguntamos: ¿Existe una propuesta común a todos los partidos? Cuando deben ser conscientes de que es una inhumana situación que compromete el futuro de la sociedad. Lamentablemente los gobiernos tantos nacionales como departamentales actuaron con impericia, negligencia y falta de coordinación.
Quienes integramos Unidad Nacionalista estamos convencidos de que uno de los caminos para combatir tanta injusticia social es incorporar a estos niños en situación de alto riesgo a la educación formal porque también se mide la marginación por el acceso a ciertas pautas de integración.
Pensamos que el Uruguay entero debe enterarse qué pasó con el plan de 50.000.000 de dólares que el gobierno recibió para atacar la "infantilización" de la pobreza y revertir la cruda realidad que vivimos hoy. Este programa proponía desarrollar una estrategía coordinada con otras instituciones públicas y tenía a la familia como eje central.
También deberíamos conocer qué pasó con los casi 25.000.000 de dólares que recibió el programa de Seguridad Ciudadana principalmente con lo previsto en el Artículo 37 de la Ley de Seguridad Ciudadana. En lo referente al funcionamiento de la Comisión Honoraria de Promoción de la Infancia en situación de riesgo. Si la distribución de tantos millones se hubiera cumplido equitativamente, se hubieran alcanzado en gran parte las metas que se trazaron, eferentes a la prevención de la violencia y el delito a través de actividades preventivas locales.
Por lo que en pleno año electoral cabe preguntar: ¿En qué clase de cultura del descarte, de la complicidad y de la indeferencia estamos viviendo?, ¿qué sociedad integramos cuando permitimos que nos hayan robado las reservas de nuestro país y aún no pasa nada? Que sociedad integramos cuando permitimos que nos hayan robado las reservas de nuestro país y aún no pasó nada? ¿Qué clase de políticos nos gobernaron, qué es lo que legislaron con los sueldos que cobran cuando a muchos uruguayos les falta lo necesario para vivir?
Invocamos permanentemente la democracia, la vigencia de las instituciones, el orden de Derecho. Sin embargo no se actúa con la energía que demanda impedir que los niños continuen haciendo malabares en las calles. No queremos más muertes por desnutrición, ni la humillación, ni el abandono del futuro de nuestros jóvenes.



Cnel. (r) Luis Agosto Bessonart
UNIDAD NACIONALISTA


























 






sábado, 18 de febrero de 2012

Reflexionemos con Luis Aguilé


 Estimados compatriotas:
                                 Por este medio los invito a escuchar y ver en vivo de LUIS AGUILÉ, entonando su obra "SEÑOR PRESIDENTE". Dicha canción es una perfecta autopsia del sistema pseudo - democrático que ha hecho perder a la Política su honesto nombre.  Y por supuesto, cualquier parecido con la realidad uruguaya ¿será? pura coincidencia... Saquen sus conclusiones. 

Cnel (r) Luis Agosto Bessonart
Unidad Nacionalista

sábado, 11 de febrero de 2012

Razón y tolerancia, características fundamentales del nuevo orden moral y ético


Hace más de 15 años un grupo de amigos de diferentes tiendas políticas quisimos construir una nueva alternativa política que reuniera las siguientes características: altamente humanista, que fuera capaz de generar una esperanza en contrapeso a la práctica del doble discurso, que estuviera animada por la convicción de la Constitución y la Ley son las que marcan los carriles de rigidez inexpugnable, dentro de los cuales y en cualquier circunstancia debe ejercerse el poder.
La sociedad toda viene viviendo una confusión ética, "un claro escepticismo intelectual por factores de crisis que atraviesan, entre otros factores conocidos por todos nosotros, marginalidad, inseguridad ciudadana, desempleo- por la irrupción de los fenómenos de corrupción que hoy sufrimos". LLAMADO DE ALERTA....
Estos fenómenos no solo se atribuyen a las ambiciones personales de algunos de acumular riquezas ilícitas, sino que "apreciamos que también puede incidir el alto costo de propaganda electoral, como de hecho ya sucedió en otras naciones de este continente, en sugestivas pero no menos condicionantes de muchas resoluciones de gobierno. Ello es porque tales gastos, tales costos, se cubren con ingentes recursos que provienen de partes interesadas en mantener un pie subrepticio, pero no menos real en las esferas del gobierno". 
Este es un llamado de alerta porque no es posible que tales prácticas puedan instaurarse en nuestro país. Contra ellas nos manifestamos, conscientes de la lucidez y honestidad que deben presidir la gestión pública porque no creemos que el ejercicio democrático del poder pueda estar supeditado a influencias que respondan a intereses ajenos a la pública felicidad. 
Los fenómenos recientes son las manifestaciones más aparentes del profundo malestar que surge de las entrañas mismas de la sociedad. Eso hace que el ciudadano común desconfíe de la democracia y la ética igualitaria se cumpla menos.
La gente se pregunta cómo es posible que nos digan que el Producto Interno Bruto (PBI) aumenta por cápita, si cada vez hay más gente que cae en los bolsones de la miseria. Se tiene la percepción de que existe quien posee poder económico y amigos que cuentan siempre con puertas abiertas para recepcionar sus inquietudes y obtener beneficios. Otros que supuestamente constituyen la clase media, penan en su vida cotidiana para llevar una vida decorosa.
Existen además ciudadanos que viven en la marginalidad total. Moral, social y económica. Todo ello nos hace sentir que la igualdad de oportunidades que debería brindar este sistema democrático, no ha impedido la concentración de poder y riquezas en sectores cada vez más reducidos.

RAZÓN Y TOLERANCIA
Ante todo el panorama social que presenta hoy el país, sin dudas "estamos ante una crisis de representación que no se agota en lo político, sino que abarca a las organizaciones intermedias como los sindicatos y otras entidades sociales cuyas conducciones y funcionamiento se cuestionan. Creemos que más que nunca debemos guirnos por la razón y la tolerancia, características fundamentales de un nuevo orden moral y ético".


Cnel. (r) Luís Agosto Bessonart
UNIDAD NACIONALISTA





miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Reforma Educativa?

FUNDAMENTAL ANÁLISIS CRÍTICO DE LA LLAMADA "REFORMA EDUCATIVA" MULTIPARTIDARIA, REALIZADO POR EL SECRETARIO GENERAL Y LÍDER DE "UNIDAD NACIONALISTA", CNEL. (R) LUIS MARÍA AGOSTO - PARTIDO NACIONAL
Según un titular de primera plana de “El País” la concertación omnipartidaria para la educación tiene como objeto abatir el “poder” de los sindicatos de trabajadores de la enseñanza. 
Lo cual me sume en hondas cavilaciones. 
Es que me cuesta concebir que todo el arco de partidos con representación parlamentaria se concierte, en unánime connivencia, para perseguir una meta inconstitucional, ilegal, incompatible con las obligaciones internacionales de la República, que al perturbar la acción sindical desconoce tradiciones patrias genuinas y no postizas, como la de defender los intereses justos de los trabajadores y así equilibrar en lo posible las desigualdades inherentes al poder económico estatal o privado. No; imposible: seguro que la inevitable síntesis de un titular periodístico explica ese insólito contenido del titular. Salvo prueba en contrario, claro.
Porque si fuera conveniente “cortar las alas” a organizaciones gremiales que la Constitución manda al Estado promover --no atrofiar ni reprimir ni amenazar-- no hacía falta que todo el elenco de estadistas patrios derrocharan su valioso tiempo en hacerlo mediante arreglos extraparlamentarios no previstos por el constituyente, ergo de dudosa licitud. Leyes tiene nuestra República –algunos dicen que en demasía—que establecen un claro dilema: o ese “poder” de agremiaciones que la gente establece en uso de la libertad de asociación se ejerce según las normas que regulan su lícito funcionamiento - y entonces entrometerse en su accionar es un abuso de poder que pone a los políticos al margen de la legalidad-- o bien esos gremios y asociaciones desbordan sus prerrogativas, y en ese caso, sin tanta alharaca, sencillamente se les imponen correctivos o sanciones, precedidos por pruebas fehacientes, audiencia de los “acusados” y demás garantías del debido proceso, que es difícil cultivar en la atmósfera convulsa y teatral de un concierto de circo sin “panem”, en que los agentes políticos hablarán para las tribunas, es decir para los votantes que aspiran seducir. 
Más diré: si fuera cierto que los sindicatos han excedido sus atribuciones, tendrían un atenuante, porque en alguna medida los funcionarios, docentes y no docentes, tienen que ver con eso de la enseñanza, cosa que no se puede decir de la mayoría de los políticos, y ante el hecho notorio de clases que no se inician, edificios nuevos en ruinas, profesores rapiñados en los locales de educación, vecindarios asediados por la violencia circunliceal, programas que se cambian veleidosamente para engalanar el curriculum de sus mediocres creadores; un plan de educación que hay que reverenciar como “pro-mejora” sólo porque así se denomina (receta mágica ya superada hasta por los médicos brujos de las tribus del Kalahari). 
Por eso me pregunto: ¿no tienen acaso derecho, los que contribuyen con su trabajo a la formación de los educandos, que además son sus hijos, a hacer pesar sus opiniones sobre cosas que no conocen de oídas sino por vivirlas, y que el poder público contumacialmente no resuelve, sino que agrava y fomenta? 
Pero además, ¿qué derecho tiene el Estado a recortar ese “poder” sindical que le desagrada cuando un gremio comete el “delito” de Martín Fierro de “andar reclamando sueldos” o se niega a tolerar que el partido en el poder asuma el papel de ventrílocuo de las agrupaciones gremiales, siendo que si los trabajadores se resignaran sumisos a perder año tras año poder adquisitivo y repitieran servilmente “la línea del partido”, los políticos no montarían concertaciones para reprimirlos? ¿Qué derecho tiene, insisto, ese poder público, de excluir a protagonistas de la función educativa porque supuestamente intervienen más de la cuenta en la educación, cuando él mismo, el “concierto” multipartidario, excluye, discrimina y despoja a los que tienen un inobjetable derecho natural a educar: los padres de familia, derecho que es anterior al del Estado y superior, en su ámbito, al del Estado? ¿No sería justo y constructivo aumentar, en lugar de sofocar “concertadamente”, la voz de los trabajadores sobre asuntos que interesan a la sociedad toda, como –por ejemplo—el de que no le degraden el salario para pagar acreedores externos, ni se adoctrine a los alumnos en ideologías internacionalistas? ¿No asiste inmensa razón a Don Juan Vázquez de Mella, que censuraba un modelo de democracia política que promueve el individualismo, la insolidaridad y la anarquía, por falta de su precioso complemento: la democracia social (no confundir con socialdemocracia) que reclama la representación –sí, también política-- de las comunidades naturales de convivencia (familia, gremio, región)? ¿Por qué el “concierto” de los parlamentarios que tenemos no se ocupa de cumplir esa exigencia constitucional positiva que pronto cumplirá un siglo sin realizarse –el Consejo de la Economía Nacional— para tratar de rescatar de la postración terminal a nuestra sociedad enferma de leyes que atomizan a los individuos para dejarlos inermes ante el absolutismo de Estado? ¿No será lógico esperar que oir y hacer participar ordenadamente a los gremios en su realidad profesional y en cuestiones sociales generales, sin temor ni escándalo, fomentará una autoselección de los más aptos y patriotas de sus filas, y ayudará a los propios gremios a liberarse de la manipulación política que –con razón— debe evitarse? ¿No facilitará esa actitud honesta de nuestra sociedad, al reconocer plenamente el derecho al pleno empleo y al salario familiar justo, el surgimiento de un sindicalismo nacional desintoxicado de ideologías decimonónicas que hacen de la lucha y no de la armonía de las clases el motor del la historia? Si no reconocemos el derecho sagrado del trabajador manual o intelectual de recibir la justa remuneración y el respeto a su dignidad, estaremos exacerbando la descomposición social que amenaza nuestra existencia colectiva y dejando a los trabajadores intelectualmente inermes frente a los cantos de sirena de malos dirigentes. Una cuestión final destaco como particularmente grave, y es la actitud servicial de dirigentes de partidos raigalmente tradicionales que en aras de una supuesta “oposición constructiva” (léase, de que se les permita decorar el tinglado del autoritarismo) prodigan coartadas a los nefastos planes globalizadores del gobierno y garantizan su perpetuación en el poder. Me refiero a que a través del pretexto de que son los sindicatos los que “meten el palo en la rueda” del régimen que soporta el país, esos líderes blancos o colorados están santificando a esos gobernantes, exculpándolos de su mal proceder, reiterando tácitamente esa otra grosera falsedad: que es la “ineptitud” o “inexperiencia” del partido mayoritario lo que explica sus “fracasos”, ocultando así el hecho real de que por imposición ideológica interna el programa de quienes hoy manejan el país es exacerbar diestramente la pobreza, fomentar hábilmente la descomposición social y familiar, endeudar sideralmente a la Nación, y así asegurarse, con certeza matemática, que no habrá reacción popular para cuando entronicen definitivamente su “democracia avanzada”. Esos políticos infieles a tradiciones de mejores épocas y mejores hombres de sus partidos, bien podrían jactarse de su macabra eficiencia. En efecto: pese a la política expoliatoria del gobierno, éste registra 47% de adhesión, frente a un escuálido 29% para el Partido Nacional, 17% para los colorados, 1% para los independientes. Tal la obra de los laderos “concertados”. La historia los recordará por su deletérea eficacia, por más que el dantesco Antenor y/o Interminelli sean sus tristes imágenes. 

Coronel (r) Luís Agosto
Unidad Nacionalista

sábado, 28 de enero de 2012

La revolución de la democracia

Ya en lucha político-electoral, queremos darles a conocer una serie de reflexiones que nos ameritan la emigración, la destrucción familiar, suicidios, inseguridad ciudadana, etcetera y algunas sugerencias emanadas del más puro sentido común y patriotismo. 
Referente al Estado y su relación con los problemas económicos, sociales y políticos, quedó demostrado que no es solo un tema vinculado a su reingenieria, sino que sus poderes están cuestionados en términos de su eficacia y aún de su necesidad. La economía de mercado requiere un Estado fortalecido, creíble y viable, que no permita nuevos espacios para la corrupción. El desafío para la clase política es construir en Estado con incrementadas formas de participación como de gestión transparente. El común del uruguayo aspira que el Estado sea productor de espacios y de ejercicios democrático. 
El Uruguay requiere un mínimo de gasto público social por debajo del cuál no se pueden alcanzar grados razonables de integración social, estabilidad política y eficiencia económica, así como canalizarlo con mayor eficacia, para asegurar que llega realmente a quien lo necesita. 
Es necesario establecer mecanismos que restablezcan la confianza y la credibilidad de la sociedad en el actual sistema político, cuyas élites político-partidarias han sido incapaces de interpretar el curso probable de los procesos sociales que ha vivido el País y de llevar adelante aquellas propuestas gubernamentales que dieran respuesta a los graves problemas que están condenados a vivir muchos sectores de nuestra sociedad.
Los actuales índices de pobreza -hasta hoy desconocidos- nos demuestran que el crecimiento económico no nos ha garantizado una mayor equidad social. Para alcanzarla es indispensable una distinta voluntad gubernamental, política y empresarial y adoptar compromisos que superen las limitaciones históricas que el ideologismo y el partidarismo de gobiernos y oposición nos han impuesto durante veinte años de democracia. 
Es muy importante el desarrollo de una nueva cultura e institucionalidad participativa para mancomunar el gasto público con la inversión privada y así bajo la modalidad de esfuerzos compartidos librar una lucha frontal contra la pobreza.
Es necesaria una reforma social que promueva realmente la equidad por fuera de todo populismo demagógico, lo cual requiere una plataforma económica que le permita a los excluidos y marginados, otra calidad de vida; que retorne la igualdad de oportunidades. Solo es posible a través de una relación fuerte entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, con la solidaridad de todos los actores económicos y políticos promoviendo una cultura del trabajo y de la inversión, con una diferente cultura política que propicie y facilite la conquista de consensos básicos, con Partidos Políticos capaces de canalizar y dar respuestas a las demandas de la gente.
Compatriotas, la virulencia con que arrancó la campaña política, como la poca racionalidad, perspectiva y madurez cívica para encarar como objetivo prioritario a Unidad Nacionalista, el generar espacios de diálogos nacionales, buscando los equilibrios básicos que nos permitan un tránsito estable y en paz a la modernidad.
Es vital alcanzar la sostenibilidad democrática contemplando la "Deuda Social". Siguen ganando sueldos miserables nuestros maestros, nuestros profesores, nuestros enfermeros, policías, soldados, lo cual sí afecta la gobernabilidad del País.


Coronel (r) Luis Agosto Bessonart
Unidad Nacionalista
















miércoles, 18 de enero de 2012

Democracia de ayer y siempre

Frente al cuadro de violencia social y política, frente a la fractura social multifactorial (crisis de la familia, indisciplina en escuelas y liceos, desorden ciudadano e irresponsabilidad); no hallo mejor mensaje que aquel que nos dejó uno de los más grandes defensores del ideal democrático. 
Él nos dice: "Para espíritus cultivados, la democracia no es sólo una modalidad política, un sistema de gobierno; es más un estado de conciencia". El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política.
El modo de gobernar bien es el de emplear hombres honrados, aunque sean enemigos. Los hombres de luces y honrados son los que deberían fijar la opinión pública. El talento sin probidad es un azote. Las naciones marchan hacia el termino de su grandeza, con el mismo paso en que camina la educación. Moral y luces son los polos de una república. Un hombre sin estudios es un ser incompleto. El ignorante, que siempre está próximo a revolverse en el lado de la corrupción se precipita luego, infaliblemente, en las tinieblas de la servidumbre. La educación forma al hombre moral y para formar un legislador se necesita ciertamente educarlo en una escuela de moral, de justicia y de leyes. 
Estas son sólo unas menciones del ideario de Simón Bolívar, aquel hombre de genio creador. Nosotros creemos que si todos aquellos países donde rigen gobiernos democráticos siguieran al pie de la letra estos postulados, no creerían en los graves desaciertos que a menudo cometen, bien por un orden legal defectuoso, bien porque la administración acusa desajustes por el peso de viejos vicios o porque la ambición desenfrenada de algunos sectores se constituye en permanente amenaza contra el hilo constitucional. 
Tantos dólares gastados en consultores extranjeros que nunca nos dieron una sola solución que permitiera el juego natural de los individuos en el seno de la justicia social. ¡Cuánta deuda injustamente contraida! Como dijo Víctor Belaúnde: "Hoy como ayer, es actual el programa de una democracia bolivariana, que tenga base, lazo y alma: la base de unidad y cohesión; lazo de historia, porque la historia es memoria, espíritu y alma; esto es, deberes e ideales en los individuos y en la nación". 
Qué sencillo pudo ser. Sólo teníamos que haber sabido mirar la historia desde aquel "estado de conciencia" de Boliva. Lo que era verdad en 1813, no ha dejado de serlo casi doscientos años después. No es tarde. Pongámos a trabajar.  

Cnel(r) Luís Agosto 
UNIDAD NACIONALISTA

martes, 10 de enero de 2012

Estado, sociedad civil y sociedad política

Al comienzo de un nuevo año es el deseo de UNIDAD NACIONALISTA hacer llegar al pueblo uruguayo nuestras opiniones sobre aquellos temas que hoy nos afligen y que entendemos constituyen los grandes desafíos que toda la sociedad en conjunto debe enfrentar. 
Entre otros de igual envergadura hoy elegimos la modificación sustancial del actual papel del Estado: el problema de las relaciones entre Sociedad civil y Estado como eje central del debate nacional y motor de un nuevo gonbierno nacionalista a nivel ideológico, teórico y científico. 
Un requísito indispensable que nos está reclamando la última Reforma Constitucional; como una de las formas para que la élite política admita la posibilidad de que nuestro Estado sea el reflejo y la contrapartida de una cultura política diferente, donde gravitan más los valores, las preferencias y los comportamientos de la sociedad civil y la ciudadania, pues es necesario un inaplazante análisis de su eficiencia colectiva. 
En el actual contexto uruguayo asistimos a una crisis estructural que afecta tanto las estructuras económicas como las políticas, al mercado, al Estado y a las relaciones principalmente entre política y economía. Creemos que es al sistema político a quien corresponde afrontar esta crisis presentando un nuevo proyecto de vinculación entre sociedad cívil y sociedad política, que debería surgir de procesos simultáneos. 
Por un lado de la democratización de un mercado salvaje y unilateral, y por otro, la de un Estado pseudodemocrático, mezcla de caudillismo y clientelismo político que debería sincerar fines y funcionamiento, controlando su salud en el manejo de las finanzas, a fin de ofrecer transparencia y responsabilidad administrativa. 
Pero más nada deben someterse a análisis críticos las propuestas ideológicas tradicionales, a fin de clarificar ante la ciudadanía las insuuficiencias y las incoherencias que conllevan y que deberán superarse buscando grandes acuerdos entre las fuerzas constituyentes de este país que poseen tantas posibilidades y un poco más de 3.000.000 de habitantes. 
El proceso de democratización política en Uruguay, creemos que debe ir acompañado y precedido de un proceso de democratización ecoómica, donde los artifices principales del desarrollo deberán ser nuestros científicos y técnicos, nuestras fuerzas de trabajo y nuestros sectores populares. 
El objetivo de la  transformación de nuestra sociedad civil, basada en nuevos principios, creando nuevos espacios de autonomía política y cultural no sólo para los ciudadanos en forma individual, sino para toda la comunidad, principalmente de aquellos sectores populares que con tanto denodado esfuerzo están tratando de superar la actual alineación y exclusión, desplegando nuevas formas de organización social de participación y de solidaridad. 
UNIDAD NACIONALISTA vuelve a comprometerse con su convicción de que sin participación democrática ni equidad social, no es posible el crecimiento económico. 

Coronel (r) Luis Agosto
Secretario General de UNIDAD NACIONALISTA












domingo, 8 de enero de 2012

Respuesta a Jorge Bonica

Señor Director de EL BOCON
Don Jorge Bonica 
De mi consideración: 
Ejerzo el derecho de respuesta ante el artículo publicado en EL BOCON el 5 de los corrientes, pág. 18, titulado “La inmoralidad de los verdugos fascistas”, que versa sobre mi persona. El autor se aparta de la verdad, se propone menoscabar mi personalidad moral y profesional y exponerme al odio y al desprecio público, me imputa falazmente y sin atisbos de fundamentos graves delitos --y entorpece así la labor de la administración de justicia--, me atribuye idearios político-sociales internacionalistas contrarios a los que públicamente profeso, y a través de una inexcusable tentativa de engaño a la opinión pública, atenta contra mis derechos fundamentales, con particular énfasis del perpetrador en el desconocimiento del art. 36 de la Constitución. 
El texto, firmado “Gabriel Carvajales” (¿seudónimo?) me prodiga calificativos tales como “responsable de delitos de lesa humanidad”, “verdugo”, copartícipe en “la tarea de aterrorizar nuevamente al pueblo”, “torturador”, “escribiente cibernético del falangismo fascista”, “militante de Lacalle, Larrañaga y Pedro Bordaberry”, y múltiples otras efusiones que por su consciente falacia son la antítesis de los fundamentos de la libertad de comunicación del pensamiento. Libertad que sólo un extravío alimentado por el odio político puede concebir como medio válido de desinformar a la población, porque sabe que si a nuestros compatriotas se le exponen hechos reales y se respetan sus facultades racionales y su derecho a estar libre de engaños, les infligirán la aplastante derrota política que con toda justicia merecen y que inexorablemente les espera. 
Aunque bastaría como refutación atenernos al principio de que la carga de la prueba recae sobre el que aduce los hechos –y el artículo de marras es una colección de insultos ayuna de pruebas— permítame el Sr. Director destacar unos pocos elementos que ayudarán al lector a medir el menosprecio de la opinión pública en que incurre el autor. 
No sólo no soy “militante” de la vertiente política del Sr. Pedro Bordaberry, sino que soy y he sido siempre dirigente del Partido Nacional, sin que ningún acto, expresión o indicio pueda enrostrárseme de ambigüedad o ambivalencia en la defensa de la causa nacionalista y por lo tanto de rivalidad con las demás colectividades políticas. Dentro de mi partido, es tan groseramente falso atribuirme “militancia” a favor del Dr. Lacalle, que como fundador y líder de la agrupación “Unidad Nacional” he comparecido por escrito reiteradamente ante el Directorio de mi partido para exigir la restitución de la denominación y emblema de dicha agrupación, usurpados precisamente por el sector Lacalle-Gallinal, que los aprovechan ilegítimamente. En cuanto al Dr. Larrañaga, si bien no cooperó directamente con esa “expropiación”, merece el reproche de su omisión, como miembro del Directorio, ante el formal reclamo referido, y mal puedo “militar” en su sector. 
La referencia a la supuesta identidad “fascista” del suscripto es una muestra de la caída en picada de la educación uruguaya, puesto que el Sr. Carvajal (si tal es su nombre) evidentemente ignora que mi filiación republicana es la antítesis de la tesitura monárquica del difunto Duce, que éste sólo intentó rectificar tardíamente en Saló, en la etapa postrera que Bruno Spampanato denominó “el último Mussolini”. También debería conocer el autor del libelo –¿o es que lo conoce y calla?-- mi inflexible militancia contra todo imperialismo: años ha condené el imperialismo fascista en la pequeña Albania, y rechazando la llamada “doctrina Rodríguez Larreta” de intervención multilateral, promovida por el antiguo partido nacional independiente, he sostenido que son los propios pueblos –y no interesadas potencias coloniales-- quienes deben desalojar a sus tiranos vernáculos, aunque estos sean tan oprobiosos como el esclavista Haile Sellasie. Claro está que mis principios en la materia nunca estuvieron enturbiados por el interés sectario, ni intoxicados de ideologías, por lo cual también he rechazado –por ejemplo-- el colonialismo castrista en África, o los crímenes del terrorismo “no-de-Estado” que Castro y su embajador local confesaron públicamente haber prohijado y dirigido en nuestra región del mundo para someter al Uruguay y otras naciones al neozarismo soviético. ¿Es esa coherencia de mi ideario la que exaspera al Sr. Carvajales (si tal es su apelativo)? 
Ignorancia supina e inevitablemente risueña es también la imputación de “falangismo fascista”. Se me acusa de algo que no existe. Curando –si posible fuera-- el déficit sociopolítico del autor del artículo, lo denuncio por escribir de cosas de las que desconoce hasta los rudimentos, como que el fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, describe en sus obras al Estado Corporativo italiano como un“buñuelo relleno de viento”, e insiste en su rechazo del sistema totalitario, porque reivindica a la persona humana “dotada de un alma inmortal” ante la cual, por ello mismo, las prerrogativas del Estado, también legítimas, deben encontrar límites infranqueables, cosa que Mussolini, por insuficiente formación religiosa, no tuvo clara. Cierro esta generosa respuesta a un libelo que mis allegados me insistían en que no debía molestarme en contestar, pero no sin antes notar con pesar que en él se incurre en una pequeña mezquindad que se da mucho más en las clases económicamente dominantes que en esa población trabajadora que suda bajo “el dril de las blusas del taller” y en“los campos dorados por la mies” que menta nuestra Marcha de Tres Árboles. Esos honorables compatriotas, que los privilegiados de la fortuna vueltos guerrilleros denominaban “el cascarriaje”,nunca descendían al subsuelo ético al que llega el autor. 
Me refiero a aquellos que como él, exasperados ante el éxito editorial sin precedentes de un libro –MILICOS Y TUPAS—que combina la pluma de un diestro periodista con las verdades de a puño de este Soldado Artiguista-- se refugian en el triste recurso, hijo de su perpetua frustración, de “denunciar” que el Coronel Agosto promueve una solución de bien público al ingente problema de la basura, que ningún gobierno ha sabido resolver. ¡Y hasta se atreve a pretender un ingreso justo por su trabajo! “Echémosle una carrada de infundios para que nadie preste atención a su iniciativa de salubridad pública”. 
Imposible que esta pequeñez no evoque los ácidos versos de un grande de la poesía rioplatense, Leopoldo Lugones, cuya es esta autopsia de esos espíritus apocados: “La basura que se barre / No deja de ser basura / Y aunque por los aires suba / Basura será en el aire”.
Agradezco al Sr. Director la publicación de la respuesta que antecede.
Coronel (r) Luis María Agosto Bessonart 
Agrupación UNIDAD NACIONALISTA - Partido Nacional
Secretario General y Orientador
C.I. Nº 1.064.485-4
Teléfonos: 2708-10-72 y 097018417
E-mail:agostobessonart@gmail.com

viernes, 30 de diciembre de 2011

Mensaje político




Ciudadanos y compatriotas preocupados con el quehacer nacional. Somos conscientes de cuán difícil es la tarea de desarrollar la democracia en una situación de pobreza creciente, de desempleo, con una inseguridad ciudadana de índices alarmantes.
Creemos que la Democracia se caracteriza por la Producción colectiva de las Verdades sociales. Es imprescindible para ello reponer el tema de las Virtudes Públicas. Entre las cuales la Tolerancia, la Solidaridad, la Prudencia y la Disposición para el Diálogo será la actitud permanente que nos distinguirá por fuera de intereses partidarios. Actuaremos como factor receptivo de las demandas populares, en relación con la sociedad que integramos como es hoy lamentablemente difícil en otros actores.
Les invitamos a asumir el compromiso de refundar el País sobre las mismas bases que lo hicieran nuestros mejores antecesores. Sin ningún tipo de exclusión aceptamos que encontraremos gente de todos los sectores que crea, idealice y desarrolle un concepto de vida e identidad propias.
Consideramos necesarios el promover transformaciones políticas, institucionales y sociales que fortalezcan la representación popular, generando nuevos canales y fortaleciendo los valederos de hoy. Intentamos un lugar nuevo de entendimiento, un cambio de actitudes, de gestos solidarios, buscando fortalecer y moralizar el sistema democratico actualmente debilitado. Con ustedes trabajaremos por el bien común, subordinándolo a un nivel moral superior y a una ética de solidaridad que proteja a los sectores más débiles de la sociedad.
Nos preocupan nuestros niños, los jóvenes, los adultos mayores y las mujeres. Organizarnos a través de esta propuesta y con este programa unirnos fraternalmente con todos aquellos que realmente aspiren a una sociedad renovada, más Justa y más Solidaria. Nuestro trabajo se dará siempre atento al principio de rescatar las mejores ideas de los uruguayos de todas las épocas. Los que se destacaron por sus principios en beneficio del bien común, sin egoísmos ni intereses partidarios que sirven a unos pocos y olvidan a los demás. 


Coronel (r) Luís Agosto 


UNIDAD NACIONALISTA 





















lunes, 26 de diciembre de 2011

Sobre el aborto

ANTE UN NUEVO CONATO DE "LEGALIZACIÓN" DEL INFANTICIDIO, EL SECRETARIO GENERAL Y ORIENTADOR DE LA AGRUPACION UNIDAD NACIONAL, CORONEL (R) LUIS MARÍA AGOSTO, REMITIÓ A LA PRENSA LAS SIGUIENTES CONSIDERACIONES IRREFUTABLES, QUE DESCARNAN ESTE ATENTADO CONTRA LAS ESENCIAS ESPIRITUALES Y MORALES DE NUESTRO PUEBLO, Y DENUNCIA LA MAFIA INTERNACIONAL QUE LUCRA CON LA SANGRE INOCENTE Y EN TODAS PARTE DEL MUNDO SE VALE DE PARLAMENTARIOS-SICARIOS QUE SE PRESTAN A ESTE MONSTRUOSO ACTO. El texto que sigue fue publicado en "El Observador", "El Bocón" y múltiples emisoras del país y del exterior. 
Art. 310 del Código Penal uruguayo: “(Homicidio) – El que, con intención de matar, diere muerte a alguna persona, será castigado con veinte meses de prisión a cinco años de penitenciaría.” 
La humildísima labor de divulgación jurídica que antecede no es tan superflua como pudiere imaginarse, sino imprescindible recordatorio al ministro de Salud Pública local, que ha proclamado su simpatía por un proyecto de ley de impunidad de una conducta, el Aborto, que salvo en el título –que en el Código Penal está entre paréntesis, indicando que no es el nombre el motivo esencial de la incriminación- es absolutamente idéntica, en actos y en malicia, a la que describe el artículo del Código Penal arriba citado. 
Me corrijo: el acto es igual: en ambos se quiere matar y se mata a una persona, pero el aborto, además, suele reunir una colección de agravantes legales que no siempre acompañan al homicidio vulgar: premeditación, uso de veneno, comisión de homicidios anteriores (art. 311 C.P.); grave sevicia; precio o promesa remuneratoria; habitualidad; reincidencia (agravantes muy especiales, C.P. 312); comisión en la persona del descendiente (Ley 16707 art. 12). Tampoco el homicidio concurre penalmente con tanta frecuencia como el aborto criminal con delitos conexos, como ejercicio ilegal de la medicina en la forma del art. 17 de la ley 9.202; con los delitos de lesiones infligidas a la madre; violencia doméstica, etc. 
Tampoco imagino hipótesis de tan refinada antijurisdicidad como la del proyecto que el Ministro confiesa compartir, como la de imponer a las instituciones de salud respetuosas de la vida humana la sensacional obligación legal de ser hipócritas“tercerizando el infanticidio”, es decir la obligación de recurrir a lo que Hollywood llama los “hit men” u homicidas a sueldo para –notable sarcasmo- intentar hacerles creer que salvan su conciencia, como si sus autoridades y médicos fueran minusválidos mentales a quienes políticos abortófilos pudieran engañar tan burdamente. 
A los promotores del aborto les corre prisa en sancionar la impunidad, (1) porque en esta época de acceso universal al saber y la información científica ni en la espesura de la jungla quedan muchos que crean que el ser concebido es un fragmento del organismo materno sobre el que alguien pueda reivindicar el derecho de eliminación; (2) porque el progreso del derecho universal tiende a constitucionalizar el derecho a la vida y no a suprimirlo (los ejemplos europeos sobreabundan); (3) porque es un atentado contra el derecho crear convenciones y pactos internacionales de respeto de los débiles y a la vez impunizar la hecatombe de las más inermes de todas las personas (en países como España, v.g. se extermina impunemente al 90% de los niños con síndrome de Down; (4) porque la industria del aborto ya no logra ocultar al público su verdadera, sórdida faz: el Congreso de los Estados Unidos, por ejemplo, está investigando a la multimillonaria multinacional “Planned Parenthood” (“paternidad planificada”) por sospechas de tráfico sexual y encubrimiento de violación, evasión de impuestos, “abuso y violación de leyes estaduales” (sic Diputado USA Stearns), abuso infantil y violación de leyes sobre atentados sexuales (http://www.lifenews.com/2011/09/27/congress-to-investigate-planned-parenthood-abortion-business/), (4) y porque al “lobby” abortista y a sus sicarios en los parlamentos sólo les queda el impotable argumento del “derecho” de los adultos a no soportar a niños “no deseados”, no comprendiendo tan embotado razonamiento que con el mismo patrón argumental el guardia de seguridad asesinado hace pocos días en Montevideo era una “persona no deseada” para el rapiñero, a quien animaba el mismo afán de lucro homicida que a los perpetradores de abortos. 
¿Será otra alarmante muestra de la caída en picada de la educación uruguaya que un científico graduado como el Ministro de Salud Pública agravie a la Ciencia desconociendo el carácter de PERSONA de los niños y niñas la impunidad de cuyo exterminio se osa promover? La Ciencia es hoy unánime al respecto, pero “vuestro” ministro arbitrariamente lo desconoce. ¿No se estará ante una hipótesis de ineptitud para el ejercicio del cargo? Véase que es el escenario menos grave para el funcionario impunizador, que no tiene la excusa de ignorancia, pues bien podría releer el científicamente impecable pronunciamiento del Dr. Tabaré Vázquez, que vetó la penúltima tentativa de imponer al Uruguay la tétrica ley de impunidad del aborto. Confiemos en que ese acto de fidelidad a la Ciencia y a su conciencia del Dr. Vázquez –adversario político del suscrito en quien me complace reconocer ese acto trascendente que lo ha convertido en arquetipo de valentía en la historia de nuestras instituciones- haga escuela en todas las esferas públicas y privadas del país, y que el pueblo oriental se juegue en defensa de su más preciado tesoro: sus niños. 
Aquellos políticos ávidos de mantener sus escaños deberían meditar en lo que realmente quieren sus representados: si el Presidente Vázquez cumplió su deber contra los extraviados de su propio partido y luego el Frente Amplio lo proclama candidato presidencial, es obvio que ni aun en filas de nuestros compatriotas frenteamplistas prospera el delirio de que matar niños –en lugar de salvar a ellos y a sus madres—es una obra de interés nacional.  

Coronel(r)Luís María Agosto Bessonart
Secretario y Líder de UNIDAD NACIONALISTA - Partido Nacional