lunes, 23 de julio de 2012

Canasta familiar imaginaria + omisión contumacial de los deberes del cargo + “oposición” voluntariamente anémica equivale a Caos, Miseria, Desocupación y Feliz Reinado de la Usura Cosmopolita


Una fórmula casi algebraica:     
La Declaración de Chapultepec (México, 11 de marzo de 1994) tiene el texto siguiente, revelador del vacío de autoridad legítima que padece, hoy, nuestra República: 3º) Las autoridades deben  estar legalmente obligadas a poner a disposición de los ciudadanos, en forma oportuna y equitativa, la información generada por el sector público (…)”

Pero el vacío no consiste en que esas pragmáticas legales no hayan sido sancionadas en nuestro derecho: desde los albores de nuestra existencia institucional, las autoridades están, sí,  obligadas por la ley a informar fiel y verazmente a la población sobre su quehacer. Obligación que impregna nuestra legislación penal y civil y se sustenta en la Constitución, la cual autoriza la destitución de los funcionarios por OMISIÓN (y por delito, consistente, justamente, en la omisión). En la faz administrativa, el Decreto 500/91 establece perentoriamente que incurre en grave falta administrativa (pasible de sumario y sanciones que pueden llegar a la destitución) todo servidor público que no denuncie hechos irregulares de los que tenga conocimiento por razones del cargo o que se cometan en su dependencia, o que la afecten.

La irregularidad no consiste, pues, en falta de normas, SINO EN QUE EL RÉGIMEN LAS INFRINGE IMPUNEMENTE: es decir que está omiso y es legalmente removible sencillamente por ese ocultamiento que implica ilegitimidad manifiesta de todas y cada una de las cosas que hace.  Y en que un estamento político supuestamente opositor rara vez cumple su obligación de oponerse a una política oficial orientalicida, y convive con ella, malgrado alguna suave y gentil critiquilla para engañar a los pocos incautos que van quedando en la población. Oposición cuya actitud evoca la mirada, curiosa pero que nada entiende, de los rebaños que se agolpan junto al alambrado para ver pasar a los transeúntes. Aunque esta comparación es posiblemente injusta para con esos inocentes cuadrúpedos que hacen la riqueza pecuaria de nuestra patria y tienen un lugar merecido en el Escudo Nacional: Los políticos profesionales “opositores” (con obligatorias comillas) miran, entienden, pero fingen ignorar y, en otro símil campero, aplican la consigna irresponsable de “el que venga atrás que arrée”.

Estas alarmadas reflexiones nos sugiere la información publicada en el semanario Búsqueda el 9-VII-2012,  que señala que la Canasta Familiar de junio ascendió a Pesos uruguayos 46.764,70.

¿Cuántos empleados públicos y/o privados ganan esta cantidad?

En contraposición, la Canasta Gerencial suma Pesos  326.120.

¿Cuantos gerentes perciben semejantes ingresos?

El artículo no lo dice, y por eso habrá que completar la información en otras fuentes.

Según un estudio no desmentido del Instituto Costa Duarte del Pit/Cnt, en el Uruguay 610.000 trabajadores ganan menos de 10.000 pesos mensuales.

820.000 compatriotas son limosneados por Planes del Mides.

En este Uruguay que registra un record de compra de autos cero kilometro, aproximadamente 600.000 jubilados y pensionistas reciben menos de 7.000 pesos. Y nuestra presión tributaria supera la de países desarrollados como EE.UU, AUSTRALIA o ESPAÑA  y se ubica apenas por debajo de INGLATERRA.

133 DÍAS DE UN  TOTAL DE 366 ESTAN DEDICADOS A CREAR RIQUEZAS EXCLUSIVAMENTE PARA PAGAR IMPUESTOS. Pagamos impuestos de país desarrollado, pero obtenemos servicios de países africanos. Con recursos récord para Salud Pública, mueren inocentes en la puerta de los hospitales, o por falta de ambulancias adquiridas por suscripción popular, o exterminados en ciertos CTI por mafias cuya naturaleza y fines últimos se encubre con la limitante denominación de “enfermeros” asesinos, como si nada existiera, en un aparato criminal que medró tanto tiempo sin ser “detectada”, por encima de los ejecutores directos.

Por eso nos parece intolerable que según Búsqueda del 12 de julio de 2012 un tal Echeverría, jerarca de la IMM, MANIFESTARA QUE LOS MONTEVIDEANOS PAGAMOS POCOS IMPUESTOS ,cuando la prestación, por la IMM, de los servicios esenciales que tiene la obligación de suministrar -- recolección de basura, iluminación, arreglo de las calles,  transporte, erradicación de la plombemia, represión de la contaminación ambiental y acústica…--  es bochornosa, a pesar de que la recaudación confiscatoria creció 35 millones de dólares, totalizando 547 millones de dólares; la mitad destinada a pagar salarios.  Una Intendencia que irregularmente destina el 23,6% de los recursos extraídos compulsivamente al pueblo en “obras sociales”, sin que al Régimen se le cruce la idea de suprimir la dualidad IMM-MIDES.  Muy lejos de hacerlo, estimula con una impunidad manifiesta el robo de agua corriente y energía eléctrica –los trabajadores que no roban pagan la fiesta con tarifas más altas—y fomenta el ocio, lacra que es el caldo de cultivo infaltable en toda situación pre-revolucionaria que en el mundo ha sido.

Es en este contexto de cifras que sólo conoce una minoría de integrantes del pueblo ex soberano si puede costearse semanalmente la compra de Búsqueda y además posee el nivel educativo suficiente para analizar y cotejar cifras, es cada vez más rico el 20% de la población mimada por el régimen de izquierda con la complicidad de una gentil “oposición” de “no- izquierda” o “cuasi-izquierda”.

Y la clase media, ese obstáculo para los regímenes colectivistas (recordar el genocidio de los “kulaks” en Ucrania-ttp://www.oup.com/us/catalog/general/subject/HistoryWorld/RussiaFormerSovietUnion/?view=usa&ci=9780195051803) ha pasado a la condición de “pobres mejorados” que sobreviven a duras penas, condenados a una proletarización completa, ideal de un régimen que a esa altura ya ni se molestará en aplicar paliativos sociales, porque sólo existirán siervos, y no hombres y mujeres –familias—poseedores de suficiente independencia económica.

En el breve tiempo que falta para ese “Happy End” del aberrante programa del Régimen, a los restos de la clase media se les educa en la cultura del crédito impagable.  Cumple así la izquierda internacional su papel invariable y connatural de esbirro de la usura externa e interna. Pero dígalo mejor que nosotros el genial Ezra Pound en su inmortal condena de la USURA.


 Coronel Luis María Agosto Bessonart 
 Bloque Cívico UNIDAD NACIONALISTA

sábado, 14 de julio de 2012

Eisenhower ordenó la caída de Batista







 

"The Fourth Floor" / "El Cuarto Piso" - En esta obra, el Embajador de lo EEUU en La Habana documenta valientemente que el presidente antinorteamericano Eisenhower ordenó que a la caída de Batista no se instalara un gobierno democrático en Cuba, sino única y exclusivamente la tiranía comunista de Fidel Castro, a quien los servicios de información de su país conocían como terrorista marxista desde el "Bogotazo" de 1948, en que había asesinado a varias personas.  Fidel es el modelo del "Socialismo" chavista.

Cnel (r) Luis Agosto Bessonart
UNIDAD NACIONALISTA

Intromisión foránea impune de Venezuela

El 25 de junio,  en el Instituto Militar de Estudios  Superiores dependiente del Ejercito Nacional, 210 militares venezolanos cuyo ingreso no había autorizado el Parlamento – por definición, ingresados ilegalmente al país—y oficiales de nuestras Fuerzas Armadas que creían participar en un acto académico de intercambio formativo, escucharon, por parte de un General de División venezolano  y un oficial de esa República, sendas arengas proselitistas del régimen político imperante en su país y una apología de su líder, Sr. Chávez. (Búsqueda, 28 de junio, pág. 9).

Irrespetuosa emboscada foránea tanto más reprobable cuanto que se perpetró en presencia del Subsecretario del MDN, del Jefe del Estado Mayor de Defensa, del Director del IMES ,del Embajador de Venezuela  y del Secretario General de la ALADI.  Quizá contaban, quienes esta ladina maniobra propagandística urdieron, con la omisión medrosa del Ministerio de Relaciones Exteriores  de  exigir explicaciones  al Embajador de Venezuela  por la teatral perorata ideológica de sus connacionales en dicha conferencia, en que proclamaron sus consignas de “Socialismo y Patria” (dos conceptos  antitéticos que ellos profesan, o se les ordena profesar, o dicen profesar para no ser dados de baja).

 Acto, pues, convocado con falsos pretextos, desleal e irrespetuoso. Como  dictaminó  el diputado  Javier García (Búsqueda, 5 de junio de 2012 ) fue una clara injerencia en los asuntos internos del Uruguay.
 Hecho innegablemente concatenado con una serie de situaciones: (i) la agresión de la Neo-Triple Alianza contra Paraguay, (ii) el ingreso por la ventana de la Venezuela de Chávez al Mercosur, (iii) la confesión, pocas semanas atrás, de la tupamara Topolanski, de que el régimen que integra se propone abolir la misión de las Fuerzas Armadas de nuestro país trasmutándolas en agentes del “Proyecto del FA”, y, un poco antes aún, (iv) el abominable gesto de Mujica de fotografiarse luciendo una prenda del uniforme de un ejército ajeno (el venezolano).

Demasiados insucesos no son casualidad. Ofenden al pueblo uruguayo, que cuando lo dejan gobernar, supera con creces a quienes teóricamente lo representan. Pueblo que ya rechazó un régimen marxista-capitalista como el de Cuba (cuyos orígenes plutocráticos denunció el Embajador norteamericano Earl Smith en su célebre y jamás desmentida obra “The Fourth Floor”, Random House editores, 1962). Pueblo, el nuestro, que ahora tampoco quiere ni permitirá un sistema como el de Chávez, por extraño y por globalizador.

Quede claro que no es Venezuela, país hermano, sino Chávez, el reo de este agravio a la Nación y a las FFAA orientales.  Precisamente Chávez discrimina y persigue a los militares que en su propio país ponen la Patria y las tradiciones seculares del Ejército por encima de miserias ideológicas  locales o foráneas. A los militares con espíritu militar, el régimen de Caracas los condena penalmente por “insubordinación”, como es el caso del General Angel Vivas Perdomo, quien se negó a adoptar y proferir servilmente el mismo grito de “Patria, Socialismo o Muerte” que resonó, ofensivamente, en el escenario en que la agresión premeditada carecía del más mínimo  atenuante: un centro de formación castrense de la República Oriental del Uruguay.

Nada mejor que transcribir el siguiente pasaje del discurso de General Vivas ante el tribunal que lo condenó, porque refleja tanto los valores eternos que defiende todo ejército nacional como la maniobra de los regímenes que promueven, dosificadamente, la extranjerización de las instituciones armadas.  Decía el alto oficial venezolano: “ACUSO a aquellos quienes, desde el poder y por la vía de hecho IMPUSIERON; y a aquellos quienes portando sobre sus hombros las más altas jerarquías de la institución armada y ocupando las más altas posiciones de comando PERMITIERON, que ese lema extranjero, cubano, “Patria, Socialismo o Muerte, Venceremos” penetrara en la Fuerza Armada nacional, viéndose obligados nuestros oficiales y soldados a usarlo, humillándose de esta forma los estandartes de guerra de nuestras unidades, deshonrando sus símbolos y lemas, de los cuales, muchos de ellos datan desde nuestra guerra de independencia, tienen sangre de nuestros libertadores y están cargados de gloria y honor militar venezolano y que son muchos de ellos más antiguos que la República de Cuba misma, donde este lema, sinónimo de opresión y muerte en su propia tierra fue creado, el 5 de marzo de 1960 por el dictador Fidel Castro.”
 
Coronel (r) Luis María Agosto Bessonart
Secretario General -Orientador Ideológico
Bloque Cívico UNIDAD NACIONALISTA
Partido Nacional

jueves, 5 de julio de 2012

Quince medidas... para reprimir la información veraz

 So pretexto de Seguridad--

Emboscado en las 15 medidas que el Régimen promueve diz-que para curar la inseguridad pública encontramos agazapado un texto referente al contenido de cierta información que se prohibiría en el horario televisivo de protección al menor.
Como fácilmente deducirá el lector, no se trata de proteger a los niños del freudiano pansexualismo pornográfico que se le propina antes, en medio y después del “horario de protección”.  Un sistema con vocación de cultivador y mercante impune de marihuana mueve a risa –corrijo: a indignación— asumiendo el papel de tierno protector de la infancia.  Y si proteger a la minoridad fuera una aspiración genuina y no farisaica del régimen, éste debería ejercer su celo tuitivo defenestrando a los/las legisladore/as de su propio conglomerado electoral (que bien podría denominarse Partido del Aborto), los cuales justifican la eliminación de la vida desde su más incipiente e inerme etapa de existencia.
Nada de eso. El punto clave contrabandeado en las “15 medidas” es establecer una cabecera de puente para irrumpir en la lícita y constructiva libertad de información, para ir avanzando, a través de un proceso de intromisión reptante, hacia la supresión de un bien colectivo –la libre expresión y circulación del pensamiento-- que, ejercido responsable y honestamente, es indispensable para impedir los abusos y el engaño del poder.
Reflexionemos:
-En todo sistema demócratico se presume que la gente tiene que juzgar por sí misma, o el sistema mismo se desnaturaliza y deja de ser tal. La información es, en el sistema constitucional imperante, la base sobre la que se construyen las decisiones ciudadanas.  A la inversa, sin información veraz y completa, el régimen político pierde sus virtudes y se convierte en el peor enemigo de las mismas. Por aquella sabia máxima de los antiguos, de que “lo peor es la corrupción de lo mejor”.
-L a información veraz es, pues, un bien público y uno de los derechos cívicos que deben ser protegidos contra el embate deformante de los intereses sectoriales, ya sean económicos, políticos o ideológicos, manteniendo su condición independiente, su misión aclaratoria, y su función apelativa y denunciante.
_La protección radical e irrestricta de la Libertad de Expresión y de Difusión es la mayor defensa de la Sociedad Libre (o  "Abierta"), contra los promotores y cómplices de la Sociedad Sometida (o "Cerrada"), la cual está desarrollándose desde el imperialismo financiero para completar el proceso de esclavización de las masas, y de sometimiento absoluto de las Naciones.
La libertad de opinión y la libertad de prensa, cuando son genuinas, no solo hacen menos factible el abuso del Poder por parte del Gobierno, sino que también aumentan las probabilidades de que las necesidades sociales básicas sean satisfechas
Solo mediante la libre expresión y circulación de ideas, la búsqueda y difusión de informaciones, la posibilidad de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discrepar, de dialogar y confrontar, de publicar y trasmitir, es posible mantener una sociedad libre (Preámbulo del Tratado de Chapultepec de 1994).
En nuestro País, la corrupción, el manejo tenebroso de los asuntos públicos, las irregularidades en el aparato estatal, ven agravadas sus lacras sobre el tejido social si falta una prensa libre e independiente capaz de cumplir su papel de intermediaria de un derecho fundamental, como es el Derecho a la Información.
En el caso particular de las “15 medidas”, lo que se quiere prohibir es la difusión de la Verdad sobre la ola de criminalidad que anega al país y confisca de facto el derecho a la vida, honor, libertad, seguridad, trabajo  y propiedad de la parte honesta de la población.  Son precisamente muchísimos menores a quienes presuntamente se quiere “proteger” de la visión de la faz deforme del crimen, quienes la conocen en carne propia, porque sus progenitores, amigos, condiscípulos, hermanos, vecinos, han sido violentamente arrebatados --¡hasta en su presencia!—de la vida, y ellos mismos, cientos de menores, han sido heridos, secuestrados, violados, prostituidos, esclavizados, traficados, aterrados, por esa casta criminal que el sistema ideológico que el régimen imperante proclama como su legítimo progenitor considera como “nuestra clase socialmente amiga”:  los maleantes (¡!) (ver A. Solzhenitzin, Archipiélago Gulag, Tomo III, Capítulo XVI).
 Nada nuevo, pues, se le exhibe a la población, adulta o menor, con filmaciones y relatos genuinos de la diaria Inseguridad Institucionalizada. Por lo menos la certeza atroz, visible, de que el mal se exacerba diariamente,  cumple la útil función de movilizar la conciencia cívica para que el pueblo exija al Régimen el cumplimiento de su función de garante de la tranquilidad en el orden público. 
Es el temor de que esa información se transforme en una legítima correntada que con el voto y la movilización social los desaloje del poder, lo que lleva a los actuales responsables de la cosa pública a esta tentativa de constreñir la libertad de información pública para que nada turbe su acción de termitas en el cuerpo social.
ABAJO LAS MÁSCARAS podría ser la consigna de un movimiento ciudadano nuevo y distinto que persiga cambios genuinos, fundamentales, constructivos, por y para el pueblo.

Luis María Agosto Bessonart
Secretario General – Orientador Ideológico
Bloque Cívico UNIDAD NACIONALISTA
Partido Nacional
Tel. 27081072

lunes, 25 de junio de 2012

Desintegración programada de la educación

Desde la cima de un poder antinacional

En un  país envejecido por una política que no inculca a la familista  de larga data, 3 de cada 10 jovenes no trabajan, no estudian ni tienen interés ni  alicientes para hacerlo y convertirse en seres útiles para sí mismos y para la comunidad . El 44 %  de ellos carecen de las destrezas mínimas para insertarse en la fuerza de trabajo obtener empleo.
Aunque, como expresamos, la desintegración programada de la familia no es cosa reciente, con los gobiernos de izquierda ha llegado al paroxismo, y no hay un día en que las mentes descolocadas de quienes mandan no pergeñen nuevos artificios para descomponer la sociedad hiriéndola en sus pilares fundamentales: familia, trabajo, honestidad, libertad responsable, solidaridad con el prójimo, ahorro, salud de cuerpo y espíritu…  Julio Meinvielle describió este descalabro como “sedición institucionalizada”. El ejemplo de arriba es que es mejor depender que emprender; ser empleado público que empresario, y que nada hay de malo en no estudiar ni trabajar.
Y para colmo se estigmatiza a los jóvenes. ¿Cómo pueden razonar personas cuyos padres y quizás cuyos abuelos han vivido de la ayuda social dada por los gobiernos, en un entorno de  violencia sexual, degradación física y psiquica, situaciones de esclavitud y dependencia?  ¿Por qué no hay una sola medida real de estímulo y apoyo a las instituciones de enseñanza altruistas que en las zonas más pobres e injustamente estigmatizadas de la Capital obtienen los más altos coeficientes de rendimiento escolar, al punto que no dan abasto para recibir a los alumnos cuyos padres quieren para ellos, en un entorno de respeto, disciplina y afecto, respetados como personas, que puedan superarse?  ¿A nadie, en las altas esferas, se le ocurre que en la actitud de esos progenitores está la prueba tangible de que sus hijos no son “víctimas de la sociedad”, como perversamente se insiste, sino “víctimas de los gobernantes”?
¿Cuáles seran las consecuencias de la expansión de un sector poblacional anulado por el analfabetismo, la drogadiccion, la violencia estructural, la dependencia de planes sociales  sin ninguna contrapartida. De un entorno en que un niño logra sortear Primaria por el antisocial “Pase Social” pasando al Liceo sin saber leer ni escribir.
En estos 7 años de gobierno de la izquierda ningún esfuerzo ha habido por promover el desarrollo integral de las personas.
No han reconocido el hecho elemental de que el trabajo es la mejor política social. La que dignifica a las personas, en lugar de someterlas dócilmente al poder.
En aras de la solidaridad y equidad social, con Olesker como abanderado, con fines asistencialistas y clientelistas, subsidian con dineros arrancados a los contribuyentes a 850.000 personas y se niegan a sacar los jóvenes, así desmotivados de la marginalidad, la delincuencia y las adicciones.
Sólo les ha importado perpetuarse en el poder comprando el voto a través de distintos subsidios con transferencias monetaria, que según  un jerarca del MIDES  “han venido para quedarse”
Simulan no entender que los jóvenes de hoy serán los adultos de mañana.
En este contexto los jovénes que se crían en lo que yo llamaría “miseria garantizada” tienen limitado su acceso al desarrollo psicosocial, intelectual y motriz, porque no sólo no se les educa sino que se los amaestra, y porque a quienes inculpablemente se enferman en esa atmósfera insana, el buque insignia del Dr. Vázquez, “La  Reforma de la Salud”,  ni siquiera les brinda cuidados paliativos. Fracaso en educación más fracaso en salud.
Y aquí la autocrítica:  ¿De veras han fracasado las políticas del régimen?  ¿O es que sus fines reales no son los proclamados?  ¿Será quizá que su meta real es la descomposición social que inhiba la capacidad de justa, licita y legítima reacción, y hasta la  integridad racional, de un pueblo al que se quiere sometido?

Cnel.(r) Luis María Agosto Bessonart
Secretario General – Orientador Ideológico
Bloque Cívico UNIDAD NACIONALISTA

miércoles, 13 de junio de 2012

La muerte roja

"Durante mucho tiempo, la “Muerte Roja” había devastado la comarca. Jamás peste alguna fue tan fatal, tan horrible.  Su encarnación era la sangre: el rojo y el horror de la sangre..."  Edgar Allan Poe
 
 
En los últimos 50 años, hubo en nuestra sociedad un exigente requerimiento, de cambios humanizantes en la asistencia de la salud. Se hablaba de un supuesto cooperativismo médico, del ánimo de lucro, tanto en la salud pública como en la privada, así como de las malas gestiones, principalmente en  la esfera pública. Supuestamente todo iba a cambiar con la “Reforma de la salud” del Dr. Tabaré Vázquez, pero lamentablemente las carencias, sobre todo en el interior, son espeluznantes, crecientes, inhumanas, sublevantes para toda persona en que no se hayan agotado las reservas morales y el espíritu de solidaridad con el prójimo sufriente: faltan salas de CTI, anestesistas, pediatras, tecnología básica y como broche de oro la ASSE mandó una circular prohibiendo a los directores remitir información.
La aparición de los enfermeros asesinos seriales (¿eran sólo enfermeros?) que ha ocupado grandes espacios en la presa extranjera por un motivo más que tenebroso, dio a luz no solo la falla de personas, sino la falta de control de las organizaciones en la cadena que gestiona la salud. En un país en que la confianza era la principal herramienta de que disponía hasta el más humilde de los usuarios, ante lo ocurrido  se fue a pique.
Pese que a nivel internacional se fueron creando Objetivos para la Seguridad del paciente, hubo que reconocer que en los hospitales y sanatorios ocurrían errores, accidentes y omisiones, si es que no, lisa y llanamente, delitos impunes. El tema ha sido tibiamente tratado en la tan locuaz como teórica y tan teórica como ilusoria Agenda de la Reforma de la Salud, buque insignia del gobierno de Vázquez.  Ante lo ocurrido, un MSP que estuviera en manos responsables y sensibles a las necesidades populres, tendría que tomar medidas urgentes en cuanto a Calidad, Acreditación y Seguridad del paciente, con participación de los prestadores de salud, usuarios y gremios. Nada de esto ocurre, porque no es la idea que algo mejore.
Debió haberse terminado con los criterios discrecionales, discriminatorios y abusivos que han caracterizado a los gobiernos de izquierda protegiendo “al compañero” y afirmando, contra toda realidad, que no había ninguna falla en  los controles. Es fácil imaginar entonces,  con semejante criterio, que si hubiera habido fallas en los controles, los centros de asistencia se habrían convertido en gigantescas morgues, en que sólo un mínimo de sobrevivientes podrían contar el cuento.
Mujica: no es honesto ocultar y permitir la ineficiencia, la incompetencia, la falta de transparencia y la hipocresía de alguien que ocupa tan alto cargo como el de Ministro de Salud Pública. Esos vicios, en un jerarca de ese rango, cotnaminan a todo el Poder Ejecutivo, al régimen entero, a usted mismo.
Si en verdad Mujica y su gente, tal como lo manifestó en la Base Aérea No. 2, Durazno, dirigiéndose a las Fuerzas armadas ,pretendían crear un espacio de “convivencia democrática” un hábito de adecuada elaboración colectiva, a través del cual lográsemos la paz, la armonía, el desarrollo de un sentido nacional, integrador y solidario, habría debido intervenir con cirugía mayor en la defensa de un derecho esencial, la salud, y economizar frases tan huecas como el núcleo de nuestro planeta Tierra.
Lo ocurrido exigía responsabilidad, coherencia y honestidad ante una ciudadanía desconcertada, justificadamente descreída. Claro está que “nadie da lo que no tiene”, como enseña el antiguo proverbio.
Mujica no concretó una conducción política adecuada a las exigencias de los contextos actuales no solo en el campo de la salud, sino tampoco en los de la seguridad, la educación, la vivienda, el salario, la ocupación, que viven la existencia virtual de mendaces estadísticas. Reiteramos:: porque no era esa su meta.
Como ha sido política invariable de la izquierda local e internacional hacer efectivo el control social que toca los elementos vitales de la sociedad: la alimentación, la salud, como forma de imposición de la llamada dictadura del proletariado (de los propios zurdos). Así lo han hecho con los medicamentos y los equipos médicos.

Tal el sistema de salud “universal y solidario” que sigue defendiendo Olesker. El “universo” de este individuo es la nueva clase de privilegiados apparatchiks del Partido, y la solidaridad que proclama engolando la voz es la connivencia de los asociados para someter al pueblo a través del control de sus necesidades vitales: no para aliviar sus penurias, sino para exacerbarlas y convencer por las malas a la población que más le vale “amansarse para vivir”. O mejor dicho para morir, como en los CTI que “por falta de protocolos”, según nos cuentan, reinaba aquella “Muerte Roja” que nos contaba el genial Allan Poe.
 
Coronel (r) Luis María Agosto Bessonart
Secretario General y Orientador Ideológico
UNIDAD NACIONALISTA - PARTIDO NACIONAL

lunes, 11 de junio de 2012

Un régimen falaz y descreído

La Seguridad Publica es un condición necesaria de existencia de la vida social y un fin esencial del Estado.  Renunciar a ella significa tanto como renunciar a la posibilidad misma de una vida social en Paz y tranquilidad en el orden público y de vivir en libertad. El Estado que desconoce esa obligación seguirá siendo tal sólo de nombre. Más aún: institucionalizará la injusticia y el infortunio entre los ciudadanos, puesto que ese pseudo-Estado desertor garantizará con su conducta omisiva los “derechos” de los criminales a ejercer su pérfida vocación.  Difícil concebir una mayor subversión y descalabro social. Los romanos, supremos maestros del Derecho, describían esta insana situación preguntándose: Qui custodiat custodes? -- ¿Quién vigilará a los vigilantes (si son estos –los que gobiernan- quienes atentan contra la integridad social)?

Es evidente el clamor popular en favor de una mayor eficacia de los Poderes Públicos en el combate contra la delincuencia. Por lo que después de cumplido el primer paso indispensable, que será desplazar a quienes abusan del poder para hacer exactamente lo contrario de lo que les encargaron sus electores, habrá que enunciar una nueva doctrina de Seguridad Publica de mentalidad humanista, que por cierto contará con el consenso de una Sociedad que anhela libertad y seguridad que dé al hombre común la certeza de poder SER. A más de 7 años de gobiernos de izquierda con tantas víctimas inocentes --los Desaparecidos de la Democracia—la gente no puede seguir viviendo con el temor que infunden los perversores de la política, de que seguridad es sinónimo de represión. Los Diaz, los Tourné,  dejaron indefensos a los inocentes trabajadores  integrantes principalmente de la maltrecha clase media y de los pobres, pues la Seguridad también fue privatizada por este Régimen. Hoy es necesario recordar manifestaciones que hace tiempo realizó en un Seminario en la IMM  la Dra Adela Reta ,durante el segundo Gobierno del Dr. Sanguinetti, periodo 1995-2000: “LA ACTUAL SENSACION DE MIEDO QUE VIVE NUESTRA SOCIEDAD ESTÁ COMPROMETIENDO SERIAMENTE LA LIBERTAD DEL HOMBRE ,PORQUE ESOS COMPLEJOS (SE REFERIA A LOS ENREJADOS QUE YA EN ESA EPOCA LA GENTE ESTABA PONIENDO EN SUS CASAS ,COMERCIOS, ETC,) SON CÁRCELES DE ORO,QUE LE IMPIDEN AL HOMBRE UNA DE SUS MANIFESTACIONES MAS IMPORTANTES DE LA LIBERTAD ,LA DE PODER MOVERSE LIBREMENTE EN CONTACTO CON TODA LA SOCIEDADQUE INTEGRA ,EN UN CLIMA EXENTO DE MIEDO.”

Bellas (y huecas) palabras que una vez más exhiben una curiosa característica de nuestros tiempos decadentes: que las señales de inquietud y alarma ante la descomposición social las pronuncian, engolando la voz, precisamente aquellos que por la autoridad pública de que gozan son los responsables no sólo de corregir los males que tan inteligentemente diagnostican, sino de abstenerse con su indolencia, ineptidud, omisión y a menudo amistoso contubernio con los malvivientes, de crear el caldo de cultivo en que medran los antisociales.  Son “el Régimen Falaz y Descreído” del que hablaba Hipólito Yrigoyen.

LAMENTABLEMENTE A PESAR DE HABER CORRIDO MUCHA AGUA BAJO LOS PUENTES ,ya que la Seguridad constituye uno de los fines esenciales del Estado, Art. 7 de la  Constitución, aun después de más de 20 años de la reaparición de la democracia nadie promueve una Cultura de la Seguridad  Ciudadana que podamos percibir –como realidad y no fantasía-- como un proceso social que dinamice ,fortifique y acreciente el Desarrollo Humano. La Seguridad reposa en el desarrollo Social y Económico  puesto a su vez al servicio del mejoramiento moral y espiritual del hombre. Debe estar inspirada en la Democracia, en la Justicia Social y en la defensa de la Soberanía. El Pueblo uruguayo habría visto con optimismo y esperanza que cuando se promulgó la Ley de Seguridad Ciudadana en 1995 el Sistema Político hubiera promulgado además una Ley sobre la Usura, una Ley sobre Financiamiento de los Partidos Políticos que disipe tinieblas sobre la procedencia de sus caudales, un nuevo Código Procesal Penal, y haberle dado instrumentos legales  al Tribunal de Cuentas para que pudiera pasar a la Justicia a aquellos que abusando de sus funciones dilapidan dineros públicos como conceder a la Junta Anticorrupción otras potestades además de la de informar sobre ilícitos en los organismos públicos.

Y es que la raíz más honda del problema está en la falta de libertad. Mucho mayores serian las posibilidades de nuestra sociedad de vivir en seguridad si el régimen, en lugar de asfixiar, inhibir y perseguir a las sociedades menores –pero no menos importantes—que integran el tejido social –la familia, la comunidad local con su riqueza de tradiciones y buenas costumbres, las agremiaciones de trabajadores y empresarios que sean independientes de las camarillas políticas--, concediera a esas comunidades naturales de convivencia, que son los Cuerpos Intermedios entre individuo y Estado, la máxima autonomía compatible con el bien común, las ayudara, coordinara, supliera sus limitaciones.  Se vería entonces el “milagro” que nunca captará la casta demagógica:  que es posible la mayor seguridad con máxima libertad.  El “pequeño  detalle” que su fundamentalismo ideológico los priva de ver es que esa fórmula de sentido común se basa en la BUENA FE, en realmente querer el bien público en lugar de servirse de él para satisfacer  bastardos intereses sectoriales.

Cnel.(r) Luis María Agosto Bessonart
UNIDAD NACIONALISTA

sábado, 9 de junio de 2012

Inadmisible intromisión del embajador Dante Dovena

Las agresivas declaraciones del embajador  kirchnerista Dante Drovena, en un momento de tensas relaciones entre Argentina y Uruguay, situación que José Mujica y el canciller Luis Almagro se rehúsan cómodamente a reconocer, se inscriben en un  contexto internacional tormentoso, principalmente en America Latina.  La región no tiene instituciones regionales sólidas y jurídicamente válidas. La “Carta Democratica” solo ha servido para dar “legitimidad” a presidentes que luego de acceder al Gobierno  por la via electoral han violentado todos los Principios del mismo sistema que los encaramó en el poder. Las evidencias son contundentes: Nicaragua ,Venezuela, Ecuado, Bolivia y nuestra vecina Cristina. La Carta finge crear un  antídoto contra manipulaciones como las de Hugo Chavez, Correa o Evo Morales , pero de nada ha servido, porque su fin real no es ese, sino justificar la injerencia diplomática, económica, política…y si es necesario militar, contra cualquier gobierno que ponga los intereses nacionales por encima del mandato de los poderes foráneos.
 En este contexto surge la pregunta: ¿dónde esta la Institución que vela por la Democracia en el Continente? No se dirá: “la OEA”, institución burocrática y apolillada que no adorna con su silencio cómplice la mentada Carta, en lugar de proponerla –si es que algo bueno contiene---a todas las naciones de la Región para que cada una de ellas, soberanamente, diga si la quiere o la rechaza por los procedimientos que dicten sus respectivos ordenamientos jurídicos internos, en lugar de introducirla de contrabando en reuniones de autoridades no competentes para aprobarla. Es interesante observar que ninguno de los regímenes que gobiernan estos países reaccionó virilmente ante el agravio que supone, por su sola existencia, esa “carta”, jurídicamente nula, engendrada por la prepotencia de los poderosos, que interpretarán a su paladar, en cada caso, qué gobierno es democrático o no lo es, y sin la menor duda descalificarán,  estigmatizarán y harán la guerra –diplomática o cruenta-- a los que no sean suficientemente genuflexos ante los programas de cautiverio económico y frustración nacional que nos tienen preparados.
 Han surgido otras Organizaciones  y algunos Presidentes han querido ponerles su “sello de calidad”: Sociedad Sudamericana de Naciones, UNASUR, etc., pero ninguna le salio al paso de Chavez el personaje mas desestabilizador de America Latina. Tal como está, y de violar todas las constituciones del continente, la Carta, guión o Dictado arrasa con todos los principios de Derecho Internacional de las naciones civilizadas, especialmente los de la igualdad jurídica entre paises grandes y pequeños ,ya que solo la aplicarán los poderosos contra Naciones como la nuestra, no sólo escasa de recursos materiales sino además sujeta a un régimen internacionalista como el de Mujica, para el que la soberanía patria es un prejuicio burgués.  “Carta”, cartilla o manual de desnacionalización que tiene el fétido aroma de la tristemente célebre Doctrina de la Intervención Multilateral, pergeñada por Rodriguez Larreta  al servicio de los globalizadores de izquierda y derecha de entonces.

Coronel (r) Luis María Agosto Bessonart
Secretario General – Orientador Ideológico
Bloque Cívico UNIDAD NACIONALISTA
Partido Nacional

jueves, 31 de mayo de 2012

El mundo actual necesita adecuar a sus instituciones


El mundo actual lleva a adecuar las instituciones, reestructurar los organismos, crear otras formas de relación, buscar con inteligencia, audacia y sentido de la integración, pero con plena autonomía nacional, los caminos más idóneos para la felicidad pública. Caído el Muro de Berlín, asistimos a una nueva agenda, que incluye el terrorismo, el narcotráfico, las migraciones, la ecología, el tráfico de armas y de personas, transformaciones estratégicas en el escenario internacional. Surgieron, pues, nuevas interrogantes, pero el Uruguay oficial, impertérrito, sigue encerrado en sus problemas internos.

Durante los gobiernos de la izquierda no se prestó atención a las relaciones internacionales determinantes de nuestro desarrollo actual y futuro. Un claro ejemplo es que durante el gobierno de Tabaré Vázquez se rechazó un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Desde el retorno de la democracia (formal)  hemos tenido la oportunidad y necesidad de encontrar amplios consensos en los temas que afectan las relaciones cívico-militares, que debieron haber sido analizados, evaluados y definidos. Lamentablemente persiste la desconfianza y no se ha querido dar pasos sinceros hacia el reencuentro y la unidad que permitiera a civiles y militares, cada uno en su ámbito, servir mejor los supremos intereses nacionales. La persistencia del problema conduce, lógicamente, a pensar que no se trata de simples personalismos o rencores vulgares, sino de un designio consciente de impedir la armonía social, para que el país, así debilitado, sea fácil presa del programa globalizador que persigue la sumisión de todos los pueblos y naciones.

 Corresponden aquí dos observaciones. Primero, que los prejuicios, la contaminación ideológica de las apreciaciones y decisiones, nunca partieron de las FFAA. Segundo, que mucho se habría avanzado hacia el entendimiento y mutuo respeto de militares y civiles con una medida elemental: explicitar constitucionalmente el objetivo de la fuerza militar.

 Este es un déficit sólo imputable a aquel estamento institucional que es el encargado de elaborar y sancionar las leyes: el llamado “sistema político”, expresión equívoca y falaz que debería sustituirse por “los políticos profesionales”, para no rebajar al nivel comiteril una noble función social, la Política, que es el arte de determinar qué afirma y consolida a la Patria en su integridad de ser y qué conspira contra su soberanía, independencia, justicia social y la consolidación del patrimonio ético de su población, o sea detectar y erradicar todo aquello que debilita, divide, desintegra y corrompe a nuestro ser colectivo.  Alta misión, la Política, que sólo por ignorancia incurable puede confundirse con las malas artes de los demagogos cuya única meta es aferrarse, al precio que fuere, a sus canonjías.

Es obvio que era el personal rentado al que la ciudadanía confió generosamente la gestión de la función pública –legisladores y administradores de todo linaje y escalafón—el que tenía la obligación de definir constitucionalmente la misión de la fuerza armada en la realidad actual, sin alterar un ápice, por cierto, la identidad de la institución castrense como suprema línea de defensa cuando todos los medios incruentos son insuficientes. 

Al faltar a esa obligación, los integrantes de la “clase” o “casta” política han incurrido en ineptitud para el ejercicio de sus cargos –causa constitucional de destitución-- generando para el país la dramática situación en que proliferan leyes, decretos, reglamentos, ordenanzas y úkases de todo linaje y estirpe que por falta de motivación honesta y patriótica son ilegítimos. Nada menos que una personalidad de izquierda, el Dr. Gelsi Bidart, lo enseñaba señalando que una norma es ilegítima, jurídicamente viciada, y por ende no ha de cumplirse, cuando a pesar de haberse observado en su producción los ritos legales formales, no está inspirada en el bien común, sino en “bienes”particulares, sectarios, o en sugerencias de poderes ocultos que operan en el sigilo y el secreto. Lamentablemente, la enseñanza de tan destacado jurisconsulto fue desoída en su propia familia ideológica y en el resto del arco partidocrático.
Durante los gobiernos de izquierda se ha desconocido --por supuesto-- el principio de que el Estado se explica y justifica por la necesidad de conservar la comunidad nacional y de asegurar en ella un orden de vida basado en la jerarquía de los valores.  Es que el imperativo ideológico confeso de esa fuerza es la inexistencia de principios y categorías permanente., como lo prueba la lectura de sus más calificados ideólogos. Sólo dejando de ser lo que es podría la izquierda adherir sinceramente a valores como la vida, la libertad, el trabajo, el honor, el respeto de la palabra empeñada, el amor a la Patria, en lugar de mentarlos hipócritamente porque le consta que al pueblo común no podría arrancarle un solo voto proclamando sus verdaderas intenciones.

Pero más inadmisible aún, si se quiere, es la posición acomodaticia y pusilánime de políticos que no abrevan formalmente en las cenagosas aguas del ideario izquierdista y se autodescriben como “opositores”, pero para los cuales no hay otro criterio de santidad y venerabilidad de la ley que el dictado de una mayoría circunstancial forjada, con alarmante frecuencia, en conciliábulos extraparlamentarios, supraparlamentarios.

Un caso claro del contubernio se da en relación con las FFAA.  Ante la alarma social de un pueblo inerme ante la dictadura de la violencia surgen de diferentes tiendas partidistas, iniciativas de participación de las instituciones castrenses en el restablecimiento del orden.  Pero cuidado con la intención de ir convirtiendo las FFAA en las fuerzas de represión de este régimen para que éste pueda satisfacer su vocación autoritaria. Las FFAA no están preparadas para cumplir funciones especificas de la Policía en el Orden Interno, ni para combatir la inseguridad, ni para reprimir el narcotráfico. Existen sobradas experiencias en países como México, nada alentadoras a ese respecto. No es acertado asignar al Ejército funciones que son de la policía, hoy desbordada por la delincuencia, no por falta de recursos sino por la ineficiencia voluntaria de la gestión política del MI. La Policía y la Justicia disponen de los instrumentos necesarios para combatir el crimen organizado. Requieren, sí, ajustes para mejorar la eficacia y tener una estrategia clara en la lucha contra el narcotráfico, no pueden seguir funcionando, con una impunidad que ya es tolerancia, las bocas de pasta base, ni debe seguirse esperando una política de Frontera que ponga fin al libre tránsito de las drogas, ni es admisible que los reclusos de los Penales telefónicamente dirijan sus bandas sin ningún tipo de impedimento.

Más que pensar en la utilización de las FFAA para cometidos que les son específicos, la clase o casta política debería pensar en Políticas Públicas que permitan al Uruguay tener una Policía que reclute bien; profesionalizar a sus integrantes; que el policía sea respetado por la sociedad; que gane un salario digno, que termine la ignominia del servicio 222.  Si medidas de este tipo, que comprende cualquier ciudadano, “no se les ocurren” a los “estadistas” que soporta la República, es de sentido común que los fines que  éstos persiguen son otros: tolerar y hasta fomentar la inseguridad para facilitar el tránsito de las actuales FFAA, al servicio de la Patria, hacia un final ignominioso en que se las convierta en el brazo armado de un sistema ideológicamente incompatible con los intereses esenciales y permanentes de la República Oriental del Uruguay.

Cnel. (r) Luis Agosto Bessonart
UNIDAD NACIONALISTA

domingo, 20 de mayo de 2012

Niños en la calle

Es un deber constitucional impostergable que no admite más dilatorias el desterrar la lacra social que significan los niños en situación de calle. La realidad nos muestra que mientras se gastan los dineros nacionales y los préstamos internacionales haciendo diagnóstico tras diagnóstico, mas aumentan la mendicidad y la explotación infantil. 
Economistas, sociólogos y políticos de todos los partidos advierten que se está hipotecando el futuro. Reconocieron públicamente que el Estado no obstante debe garantizar políticas, programas y servicios que permitan el ejercicio de los derechos del niño y el adolescente, en forma conjunta con distintas organizaciones, actuó con impericia y falta de coordinación en la administración de un dinero por lo menos suficiente en parte para paliar la pobreza infantil. 
Es un pecado ético en cuanto a la responsabilidad que le corresponde a quienes tienen a su cargo la dirección política del INAU. Este organismo cuenta con 3.000 funcionarios, insuficientes y sin la capacidad para enfrentar la problemática, con unos salarios que para poco incentivan. Sin embargo, dicho organismo cuenta con un presupuesto mayor al de la Suprema Corte de Justicia. 
Últimamente fue de conocimiento público que 5.000 niños indigentes deambulan por las calles o duermen casi a la intemperie. Estos padecimientos parecen conmover en poco al sistema político, que debió tener un primer lugar de su agenda de EMERGENCIA SOCIAL al problema. 
Nos resulta inexplicable, burdo e inhumano justificar lo recurrente a la Seguridad Ciudadana lo declarado por parte del Ministro del Interior: que los menores violentos son una de las mayores explicaciones de la misma. Indudablemente las respuestas al problema no son adecuadas. 
Estamos convencidos de que es necesaria una asistencia integral a la familia en riesgo, ejerciendo una función preventiva que por lo menos por las noches, saque a los niños y adolescentes de la calle. Esos niños que vemos en muchos lugares, principalmente en Montevideo, pidiendo monedas, se ausentan de la familia y de la Escuela, de la sociedad y en definitiva, nos rompe los ojos y lastima el corazón de los uruguayos. Son los "desaparecidos" sociales del Uruguay actual, para los cuales aún no tuvimos tiempo para dedicarle la atención que se merecen. Mientras, discutimos por repartirnos culpas del pasado. 


Cnel. (r) Luis Agosto Bessonart
UNIDAD NACIOALISTA