viernes, 22 de febrero de 2013

La incuria criminal de los poderosos

La Historia es la maestra del hombre, y la tragedia que vivió España asaltada por el comunismo  en 1936 es pródiga en semejanzas con lo que sucede en el Uruguay de hoy, en que la Subversión encaramada en el Poder hace la guerra a la soberanía política y económica del país, a la justicia social y a la moral pública  -exactamente como en la España de entonces.  Me limitaré a destacar tan sólo una de esas semejanzas: la cuasidelictiva apatía de quienes teniendo la mayor obligación de reaccionar, por ser los que disponen de medios materiales para financiar, si quieren, periódicos y programas radiales o televisivos que ilustren al pueblo en lugar de idiotizarlo, optan por el silencio cómplice y/o financian a los enemigos del país con los dineros que “economizan” pagando sueldos de miseria a sus trabajadores.
 Con un simple cambio de referencias geográficas,  las siguientes citas de un mártir nacional-sindicalista de la cruzada española, Onésimo Redondo, son 100% pertinentes para nuestro escenario. Leamos con detenimiento:
“Hay más de cien millonarios en Valladolid. Entre todos no son capaces de crear -no digamos ‘sostener’, porque no haría falta-- un diario que informe al público con honradez y le oriente con patriotismo.
“¿Qué puede esperar la nación de esa burguesía?
“Para salvarse, es necesario destruirla.”
“Luchar hoy para salvar a España, es luchar por su independencia.
“Los ricos deben ir delante en esta guerra patriótica. El sistema del porvenir será fatalmente obrerista y de justicia social.
“O comunismo antinacional y sanguinario o sindicalismo nacional y cristiano.
“Elija a tiempo la burguesía de qué lado le conviene caer”.
“Capitalistas: El dinero que os sobra y otros necesitan para pan, o para nutrir sus entendimientos, en verdad no es vuestro. El que os lo pida, lo demanda en justicia. Entregadlo, antes de que os lo quiten.” 
Hemos asistido demasiado tiempo, en Uruguay, a la destrucción organizada de las esencias de la patria, y ¿cuál ha sido la “reacción” de esos estratos sociales adinerados que fustiga Onésimo Redondo?  Por supuesto culpar al pobre pueblo por haber “perdido valores”, como si no fueran ellos, los poderosos, los primeros “desvalorizados”. Y es que el pez --el país-- se pudre por la cabeza.   O chillar contra las formas más radicales de marxismo, como si el radicalismo no fuera el común denominador de todas las vertientes y facciones de ese sistema ideológico, que sólo se diferencian unos de otros por la velocidad con que aplican su programa antihumano.  O gemir contra los sindicatos como institución  --¡ah, cómo odian eso que llaman “corporativismo”, como si las corporaciones, orientadas hacia el bien común por un Estado nacional, no fueran un sistema infinitamente mejor que el partidismo agudo!--  en lugar de denunciar, como es debido, a la cúpula sindical comunista.  Y jamás  --jamás-- buscan esos plutócratas suprimir con la Justicia Social el pretexto o la incompleta justificación de los tontos embaucados por una propaganda marxista que ninguno de los medios de prensa al servicio de esas patronales, cámaras, bolsas, consorcios, uniones empresariales, cofradías de exportadores/importadores y demás sacras “instituciones pilares de la democracia” refuta ni combate.
Ni esa casta plutocrática ni sus funcionarios rentados los políticos profesionales, aspiran a otra cosa que a un triunfo electoral que “contenga” un tiempito más a los sectores más vociferantes del progresismo y --¡sobre todo!-- que resguarde sus injustos privilegios. Contención que comicio tras comicio se va haciendo más difícil para los partidos otrora tradicionales, y que como es matemáticamente previsible será cada vez más ilusoria. Incluso porque en los antros de poder extraparlamentario, en el sigilo y el secreto, está ya pactado que la izquierda triunfe sin resistencia.
Y eso que esa izquierda y sus personeros hoy gobernantes no dejaban margen a ningún error, coartada ni pretexto en la mente de los grandes banqueros,  terratenientes, exportadores, personeros del CFR, sicarios Bilderberger, depredadores y contaminadores “a cielo abierto” y demás parroquianos del Quincho de Varela, porque esas luminarias de la democracia progresista que ellos ayudaron a llegar al poder, habían asesinado por la espalda, por encargo de potencias foráneas, a los mejores hombres de nuestra nación. Y porque trepados al gobierno gracias a esa misma cobardía cómplice de quienes --políticos y empresarios rapaces-- pudieron y debieron haberlo impedido, los progresistas no dieron el más leve indicio de haberse “recuperado para la democracia”, pues inmediatamente sumieron a nuestra sociedad en un nuevo y más aleve baño de  sangre: el infanticidio impune que ya en el primer mes de funcionamiento mató a 200 compatriotas.
Por eso hemos perdido la paciencia, y nos negamos a reencontrarla. La suerte del país está echada:  O régimen liberticida y antisocial legalizado, o el Pueblo que Anda y Arde en la Calle y presiente las pisadas de un peligro mortal.  La situación no da para falsas modestias.  La linterna de Diógenes por fin ha culminado su trabajosa búsqueda, y ese pueblo nuestro, el que aún trabaja, el condenado injustamente a soportar en breve la “dictadura del proletariado”, no tiene otra alternativa que la que le ofrece nuestro movimiento político --el BLOQUE CÍVICO UNIDAD NACIONALISTA.
El saber tradicional de nuestros paisanos dice que casi todos los animales rascan para dentro, y en la Zoopolítica de nuestros días la regla se cumple. Rechacemos con repugnancia a esos individuos y sus festines.  Lo nuestro es diferente y superior. Lo nuestro --lo que hemos atestiguado en toda nuestra existencia-- es la escuela de Artigas, de Francisco de los Santos, la lealtad de Ansina, el ejemplo de educadores como Alicia Goyena, que amaban y no corrompían a los alumnos; el sacrificio de los que ofrendaron su vida para defender a la Patria de la agresión marxista.
Elija a tiempo la burguesía de qué lado le conviene caer.

Coronel LUIS MARÍA AGOSTO BESSONART
Bloque Cívico UNIDAD NACIONALISTA
Documéntese y opine en nuestro blog: luisagostob.blogspot.com/
Para conocer la trayectoria del firmante, lea Milicos y Tupas, de Leonardo Haberkorn, ya en su 7ª. edición.
ONESIMO REDONDO. NACIÓ EN QUINTANILLA DE ARRIBA, VALLADOLID, EN FEBRERO DE 1905.  ASESINADO POR EL COMUNISMO EN LA COMARCA DE ALTO DEL LEON DURANTE LA CRUZADA ESPAÑOLA, DEJANDO UN EJEMPLO IMPERECEDERO DE VALOR PERSONAL AUNADO A UNA LÚCIDA DOCTRINA.

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